Los ahorros deberían ser una parte importante en la vida financiera de muchas personas. Desafortunadamente y como paradoja, en la mayoría de los países con economías de subdesarrollo no existe una cultura del ahorro en donde la población cuente con al menos una reserva fija para sortear en el menor tiempo posible necesidades imprevistas.
Claro, no se puede dar una clasificación general y pensar que todas las personas que viven en naciones con un desarrollo crediticio sostenible no pasan por necesidades; en ese caso, si los ahorros no han sido parte de la vida familiar ni de la tradición personal de un individuo, es cuando aparecen los préstamos de distintos tipos concedidos por una entidad financiera o una persona natural.
El préstamo es un procedimiento definido por muchos expertos en economía, como la opción de emergencia frente a la imposibilidad de las reservas de dinero.
Pero primero comencemos con una definición y una explicación poco convencionales de lo que significa el ahorro. No se trata simplemente de guardar una determinada cantidad de efectivo con el propósito de comprar un producto o sortear dificultades en el futuro inmediato. Se trata por igual de un acuerdo tácito en el que la persona involucrada se compromete a hacer un mejor uso de sus finanzas y tener la certeza que contará siempre con la cantidad necesaria que le será útil para aliviar deudas, hacer reparaciones, planear una salida especial, etc. Es una definición que va de la mano con el concepto de "cuenta de ahorros", siendo esta una modalidad bancaria en la que una persona sólo recibe pago de una entidad o una persona natural para retirar una cierta cantidad o, para depositar ella misma un monto con el fin de ser retirado después.
Se dio a entender una idea en el primer párrafo, y es que en muchas ocasiones los préstamos entran a participar cuando el ahorro deja de "jugar". Los préstamos, sin duda, con muchas más "implicaciones" que los ahorros, ya no son una ayuda que está exenta de intereses, avisos moratorios; todo lo contrario.
El préstamo es un auxilio que exige compromisos con otra persona o entidad involucrada, y por lo general tienden a incrementarse, es obvio, cuando el ahorro no aparece por ninguna parte. El préstamo es una relación poli-comercial, entendiéndose este término como simplemente el tipo de relación comercial que lleva en su condición este factor de financiación. Los préstamos, en algunas ocasiones, pueden tener una ventaja sobre el ahorro, aunque en realidad no muy significativa: la seguridad que si se restituye el monto prestado, se pueda acceder de nuevo a este servicio si es que los ahorros no están definidos.
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