• Teniendo nuestros neumáticos en el mejor punto de presión habrá menos resistencia del rodaje del automóvil, causando menos trabajo del motor y por consiguiente gastaremos menos gasolina. Si nuestros neumáticos están gastados también perderemos gasolina innecesariamente, por eso, revisemos nuestro automóvil completamente una vez cada seis meses.
• Si evitamos las gasolineras cerca de las vias principales de nuestra ciudad, ahorraremos dinero, ya que, en dichos sitios suele existir un incremento en el precio.
• En los recorridos muy cortos, el consumo de gasolina se eleva considerablemente porque el motor trabaja más por el cambio constante de marchas, utilización de frenos, etc. Si usted necesita ir a la panadería de la esquina, evite llevar el automóvil. ¿Por qué no caminar cuando debemos ir a un lugar cercano? Estaríamos ahorrando dinero y ejercitándonos.
• Estacionar nuestro automóvil en la sombra evitará la evaporación de la gasolina y por consiguiente el gasto.
• Si estamos esperando a alguien dentro de nuestro automóvil, es recomendable que se apague después de un minuto o minuto y medio.
• Mantener nuestro tanque de gasolina casi vacío es perjudicial para nuestro bolsillo. Un automóvil con poco combustible tiende a no tener un eficiente funcionamiento y gastará las reservas para llevar a cabo las actividades que en situaciones de buen combustible lo haría con poco. Es recomendable llenar el tanque de combustible después que éste se reduzca a la mitad. Con esto estaremos ahorrando más de 35% de gasolina con cada llenado.
Si utilizamos nuestro automóvil en situaciones necesarias podemos tener al final del mes nuestra cartera llena.