Los créditos comerciales tienen como principal característica que se basan en la solución de cuentas a pagar para poder servir como un apoyo financiero muy efectivo, se trate de una persona natural independiente con un negocio o una empresa.
Todas las cuentas a pagar que tenga la persona referida o la empresa que necesite rehacer sus saldos, procurará dentro de los créditos comerciales reducir el tiempo de pago a corto plazo, dejando el pago pasivo atrás. De igual forma, con el crédito comercial la persona natural o la empresa, buscará un apoyo económico sólido que le brinde la posibilidad de financiar responsablemente sus recursos basándose en el financiamiento del inventario. Esto, sin duda, da una gran ventaja porque así se da la posibilidad de saber en realidad con qué monto de adquisición se cuenta para poder acceder a futuras financiaciones.
Dentro de los créditos comerciales hay varias clases de cuentas por pagar, y es necesario hacer un resumen de cada una de ellas para entender el proceso que se realiza normalmente en este tipo de aporte.
Una de las primeras clasificaciones de las cuentas por pagar es:
La aceptación comercial: se trata simplemente de cheques al proveedor que se consignan en un plazo determinado dependiendo de la fecha que se le haya escrito.
La cuenta abierta: Exclusiva de algunas personas con considerable poder adquisitivo y ciertas empresas de nivel financiero alto, la cual permite la rapidez en la aceptación y pago de una determinada mercancía sin necesidad de intermediarios.
La consignación también es una forma de las cuentas por pagar, pero en esta clase de cuentas no se da algún crédito posterior, sino que simplemente se paga una determinada cantidad a una persona o entidad prestamista.
Es necesario establecer el tiempo exacto en que una empresa o persona natural con negocio tiene la posibilidad de utilizar un crédito comercial. Normalmente esta decisión está basada, principalmente, cuando los proveedores de una empresa que han decidido darles un crédito o la persona natural, empiezan a exigir una compensación por adelantado. Entonces la empresa o la persona natural acogen la decisión de pagar inmediatamente los adeudos que tenga con su prestamista particular, o bien, negociar un tiempo prudencial de pago para que el crédito comercial sea mucho más flexible de utilizar.
En cuanto a la ventaja real del crédito comercial, se puede decir que le da facilidades a la empresa o la persona natural para poder acceder a unas financiaciones que aumentarán el estado financiero de su empresa, y hablando de desventaja, se trata de la posible intervención de un molesto asesor legal en el caso de que el acreedor no pueda hacerle frente a la deuda.
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