Acceder a un crédito o préstamo es simple: En el 90% de las veces, los bancos nos hacen una llamada y nos ofrecen la posibilidad de adquirir tarjetas de crédito para suplir nuestras necesidades de gasto.
Cuando nos endeudamos, la mejor manera de tener nuestra cartera familiar en equilibro y sin excesos innecesarios, es revisar cada cláusula, contrato, tasas de interés, entre otros posibles ítems que regularan nuestro gasto.
Por favor aplique éstos consejos para poder medir cada céntimo en el pago de una deuda:
Revisar: Antes de endeudarnos es bueno revisar si las tasas de interés son favorables para nuestro presupuesto. No olvidemos ojear con lupa las letras diminutas de los contratos financieros.
Registrar: Llevar un balance completo de nuestro gasto es altamente recomendable. Existen programas informáticos que pueden ser de gran ayuda para controlar nuestros gastos. Uno de los programas de mejor usabilidad es AceMoney, que en su versión gratuita nos ofrece una gran ayuda.
Organizar: La buena administración de nuestras cuentas por pagar nos dará como resultado el conocimiento de nuestros propios hábitos de gasto y ver donde el dinero se ha gastado.
Relacionar los gastos e ingresos en los meses que llevamos pagando una deuda, podremos observar cual ha sido la evolución de nuestro crédito sin necesidad alguna de tener conocimientos de finanzas.
Desviaciones: Jamás desviar nuestra deuda en otras actividades a las que no fue planeada. Por ejemplo: Si pedimos un crédito de libre inversión para comprar un automóvil no deberíamos utilizarlo para pagar la cuota inicial de una casa. Esto acarrea consecuencias funestas para nuestro bolsillo ya que, estaremos involucrándonos en dos deudas: 1- El crédito de libre inversión para adquirir un automóvil.
Seguridad: Hacer copias de seguridad para tener toda la información de las cuentas por pagar de nuestra deuda para no tener inconvenientes en momentos en que se nos pierdan los contratos originales.
2-Las futuras cuotas de una hipoteca. Porque hemos pagado la cuota inicial del precio de una vivienda a la que no podemos acceder pagando de contado.
No se puede dejar de lado que las necesidades de adquirir un crédito son innecesarias cuando poseemos el capital líquido para utilizar en nuestros gastos.
Para cuidar nuestra deuda es recomendable pagarla en tiempo oportuno y para esto es necesario ahorrar con conciencia cada céntimo que adquirimos. Si malgastamos nuestro crédito, no pagamos las facturas mensuales del préstamo y hacemos caso omiso a las señalizaciones de nuestros asesores bancarios, amigos o familiares, muy posiblemente caeremos en bancarrota.
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