Lo fundamental de este tema es tener los ojos bien puestos en las facturas que nos llegan. En muchas ocasiones las empresas cometen errores desfavorables para nosotros. Recuerden que después de realizado el pago ya no hay reclamación que valga.
En una oportunidad, mi cuenta de electricidad llegó a 175 euros, precio no tan cómodo ya que vivía con mi esposa y ninguno de los dos estabamos en casa hasta llegada la noche. ¿Entonces quién estaba gastando electricidad? Hice la reclamación en la respectiva compañía y valoraron el caso. A los pocos días me llamaron para que fuera a solucionar el fallo de mi “asuntillo”. Dijeron que tenía razón, revisaron mi contador eléctrico y las mediciones de electricidad gastada Vs la energía facturada no encajaban. Se disculparon conmigo diciéndome que fue un error de tipografía. ¡La cuenta resultó por 75 euros! Cien menos de lo que me habían facturado. Yo iba a pagar esa factura pero mi esposa fue la que se dio cuenta de que existía un error garrafal y me “exigió” que fuera a reclamar. ¿Se imaginan? ¡100 euros menos en mi alcancía!
¿Que podría comprar yo con 100 euros? Unas cervezas, un buen vino para mi esposa, y pagar el ticket para irme a la playa donde unos amigos y pasar de lujo el fin de semana.
Hablando en serio, es necesario que observemos con cuatro ojos (dos ojos míos y dos ojos de un familiar) cada detalle por insignificante que parezca en nuestras facturas de servicios públicos, hipotecas, alquileres, préstamos y etc. No les pase lo que me ha sucedido a mí. ¿Cuántas veces habré pagado de más? Eso no lo sabré, pero lo que si sé, es que de ahora en adelante estaré muy pendiente de todo.
Teniendo en cuenta lo anterior, les recomiendo lo siguiente:
Calculadora en mano: En cada factura todo se encuentra extremadamente detallado… pero… ¿Estamos pagando lo real?
Examinar cada detalle, sumando, multiplicando y haciendo cuentas con calculadoras, nos hará menos vulnerables a los errores humanos de las empresas de servicios.
Precios por ítems: En cada factura podemos notar cuantos días de consumo hemos causado en determinado servicio, el precio por unidad facturada expresada en números reales. Por ejemplo:
Gasto de Agua Mes de Agosto:
Valor del Metro Cúbico = 0.35 euros.
Metros Cúbicos Gastados = 35.
Total: 35 x 0.35 = 12.25 euros.
Nuestra factura de agua será de 12.25 euros ese mes. Si algún precio es mayor o menor, es recomendable hacer la consulta y posterior queja a la empresa de acueducto.
Es necesario, para no caer en desventajas corporativas, hacer un análisis detallado de todas las facturas de servicios públicos basados en el sistema de “precio por ítem”.
Llevemos en un cuaderno todas las cuentas mes a mes, para sí poder hacer un balance de cuanto estamos ahorrando o gastando de más con referencia a los meses anteriores. Lo he dicho hasta la saciedad: Todo ahorro generado en nuestras cuentas por pagar se deben destinar a una cuenta de ahorros o una hucha lejos del alcance de la tentación de gastar.
Suscribete a nuestro newsletter y recibe las mejores ofertas por email